miércoles, 28 de diciembre de 2011

"Cambios Fisiológicos durante el Embarazo"

     El embarazo causa cambios importantes en tu organismo que, además de ser necesarios para el desarrollo del bebé, preparan a tu cuerpo para el parto y la lactancia.

    Debes de conocer estos cambios para evitar considerar como una enfermedad lo que no es más que la manifestación de una modificación habitual y normal.










APARATO GENITAL

Tu aparato reproductor está realizando las funciones para las cuales fue creado, por lo que será el que más cambios sufra a lo largo del embarazo.
A continuación encontrarás los principales cambios que sufre cada uno de los órganos que lo constituyen.


1. Ovarios

Ausencia de menstruación

Debido a cambios hormonales desaparecerá la ovulación que antes se presentaba cada mes, y la menstruación se ausentará los nueve meses que dura el embarazo.
Éste es el síntoma clásico de una mujer gestante.


2. Útero

Contracciones uterinas

El útero empieza a contraerse desde el tercer mes de embarazo, garantizando así una buena circulación sanguínea. La sensación de "estiramiento" en el abdomen será el anuncio de la presencia de una contracción, podrás sentirla como un "endurecimiento" al colocar tus manos por encima del vientre.
Estas contracciones, llamadas de Braxton Hicks, rara vez las percibirá en un inicio, pero al avanzar la gestación serán más notorias y frecuentes.

Movimientos fetales
 

Desde el cuarto o quinto mes comenzarás a percibir las llamadas "pataditas". En un principio serán ligeros "aleteos" (como gases en el intestino) que irán aumentando de intensidad hasta ser francos golpes.

Los movimientos del bebé son intermitentes sin distinguir el día de la noche, no olvides que disminuyen en frecuencia o desaparecen por periodos breves cuando el bebé duerme.

La ausencia total de actividad puede ser interrumpida por una palpación manual en el abdomen o por ruidos intensos.

Flujo vaginal
 

La constante actividad hormonal, propia del embarazo, provocará una secreción blanca y sin olor que saldrá a través de la vagina; evita la permanente humedad en esta zona ya que predispone a infecciones.

Es recomendable que uses pantaletas de algodón (no de nylon) y toallas sanitarias desechables si el flujo llegara a ser muy abundante. No olvides que el baño diario con aseo genital es indispensable para conservar una buena higiene.

Si el flujo tiene grumos, es amarillento o verdoso o sientes dolor o irritación, esto es síntoma de una infección, problema que requerirá ser identificado y tratado eficazmente pues podría ser causa de parto pretérmino y ruptura prematura de membranas, consulta a tu médico lo más pronto posible.

Por efecto hormonal se formará un tapón de moco en el orificio del cuello de la matriz, el cual protegerá el ambiente del bebé de infecciones.

Crecimiento uterino
 

El útero tiene la capacidad de aumentar de tamaño conforme el bebé se desarrolla. El crecimiento del abdomen orienta el mes de embarazo en el que te encuentras, aproximadamente al cuarto mes notarás ajustada la ropa, es hora de comenzar a vestir prendas holgadas lo más cómodas posible.

Los órganos y estructuras que se encuentran alrededor del útero se ven afectados a consecuencia de su crecimiento.



3. Mamas

A partir del primer mes de embarazo las mamas se empiezan a preparar para la lactancia, notarás un aumento progresivo de tamaño, con la posible ruptura de la piel y formación de estrías.

Tus mamas estarán duras, congestionadas, pesadas, sensibles y podrás sentir dolor. Para disminuir estas molestias has ejercicio para fortalecer los músculos de los pechos y usa un buen sostén con varillas. Al término del embarazo tus mamas quedarán un poco más grandes que antes.

Tus pezones se volverán de color café oscuro intenso (siendo más notorio en el primer embarazo), aumentarán de tamaño y se harán más sensibles. En la piel de alrededor (la areola) podrás distinguir unas "bolitas blancas" llamadas tubérculos de Montgomery, que son glándulas sebáceas que lubrican la piel.

Hacia el final del embarazo es posible que expulses "calostro" (líquido amarillento y pegajoso), es muy importante que mantengas seca la piel, pues la constante humedad perjudica y predispone a infecciones, es recomendable que utilices apósitos o protectores absorbentes (especiales para los senos).



APARATO DIGESTIVO


Como consecuencia del crecimiento del útero y de los grandes cambios en las secreciones hormonales de tu cuerpo, notarás algunos cambios como los siguientes:



1. Boca

Dientes

Los alimentos dulces y la falta de cepillado dental son causa de desarrollo de caries, éstas a su vez son responsables de la caída de los dientes y no el embarazo, por lo que es falso el dicho de que en cada embarazo se perderá un diente.

El bebé no toma calcio de los dientes de la madre, lo hace de sus huesos o de los alimentos que ella ingiere. Para evitar el problema común de las caries cepilla tus dientes tres veces al día, disminuye la ingesta de alimentos azucarados y visita al dentista.


Encías

Las encías pueden volverse rojas e hinchadas, inclusive será posible que lleguen a sangrar al cepillarte los dientes o al masticar alimentos duros. Este síntoma desaparecerá al término del embarazo.



2. Estómago

Apetito
 

Notarás que tu apetito aumenta y al llegar al cuarto mes de embarazo quizás sentirás hambre a todas horas, esto puede ser resultado de una reacción emocional o de la estimulación del centro del apetito en el sistema nervioso central.

Este aumento podrá manifestarse en forma de "antojos", famosos durante el embarazo, consiéntete -sin abusar-, procura comer en pocas cantidades aquellos alimentos con altas calorías pues podrías aumentar mucho de peso.

Es posible que percibas inexplicables y extraños deseos de comer tierra, almidón para la ropa, magnesia o barro, o bien, que sientas rechazo por ciertos alimentos y bebidas que antes estabas acostumbrada a consumir.




Náuseas y vómitos

Los ascos o náuseas, con o sin vómito, se presentarán por lo general a partir del mes y medio de embarazo. Serán más frecuentes por las mañanas, aunque pueden ocurrir en cualquier momento del día, especialmente cuando el estómago está vacío, sin embargo, disminuyen o desaparecen al comer o beber algo.

También se pueden presentar ante la percepción de fuertes olores o sabores como el humo del cigarro o condimentos, evita todo aquello que ya sabes que te causa asco.

Generalmente las náuseas desaparecerán hacia el final del tercer mes. La mejor manera de combatirlos es a través de una dieta en la que evites todo tipo de condimentos, grasa (frituras), refrescos con gas, bebidas alcohólicas, alimentos muy ácidos y el exceso de café o té negro.

Es recomendable que fragmentes tu dieta en cinco comidas e incluso que comas algo ligero cada dos horas para evitar que tu estómago permanezca vacío, los lácteos, frutas y verduras son especialmente útiles. Evita el exceso de leguminosas, enlatados y carnes de cerdo. Estas recomendaciones pueden serte de utilidad durante todo el embarazo.



Acidez de estómago

Debido al desplazamiento del estómago hacia arriba sale jugo gástrico (sustancia ácida) de este órgano a la parte inferior del esófago, por lo que será común que notes ardor en la boca del estómago.
Ingiere con regularidad leche y sus derivados y evita los alimentos picantes o muy condimentados.



Estreñimiento

Las hormonas propias del embarazo tienen un efecto sedante sobre el intestino, lo que ocasiona que trabaje lentamente, esto en combinación con el aplanamiento del mismo por el útero crecido puede producir estreñimiento.

La constipación, además de ser molesta, predispone al desarrollo de hemorroides. Puedes prevenir estos problemas ingiriendo una dieta abundante en fibra (cereales, pan integral, frutas, verduras), tomando muchos líquidos, especialmente jugos naturales y caminando con regularidad.



Hemorroides

La presión del útero sobre las venas de la pelvis, el estreñimiento y el permanecer sentada por tiempos prolongados predisponen a la aparición de hemorroides que no son más que várices en el recto, las cuales pueden producir dolor o sangrado al evacuar; disminuirán de tamaño o desaparecerán por completo después del parto.

Para reducir las molestias de las hemorroides evita la constipación, no permanezcas sentada por tiempo prolongado en la misma posición, interrumpe estos periodos con actividad, párete y camina de 10 a 15 minutos.



3. Mareos y náuseas

Los mareos generalmente se deben a un descenso transitorio de la tensión arterial. Los cambios que ocurren en tu organismo durante el embarazo, favorecen la aparición de mareos.

Las siguientes medidas te pueden ayudar:

  • Evita los cambios bruscos de posición (como levantarte de la cama con rapidez), los lugares muy concurridos y los periodos de ayuno prolongados. Es aconsejable que realices un ejercicio moderado.
  • Si notas que vas a marearte, busca un ambiente fresco, realiza respiraciones profundas y acuéstate en el suelo sobre el lado izquierdo con las piernas ligeramente flexionadas. Evita la posición boca arriba.
  • Las nauseas y vómitos son frecuentes durante los primeros tres meses del embarazo. Aunque habitualmente ocurren por la mañana, al levantarte tras el descanso nocturno, pueden aparecer en cualquier momento del día, especialmente cuando el estómago está lleno.

Las siguientes medidas pueden propiciarte cierto alivio:

  • Al despertar por la mañana toma alguna galleta, bizcocho, etcétera, y permanecer en reposo, semisentada o sentada en el borde de la cama, hasta que desaparezcan las nauseas.
  • Evita la sensación de estómago vacío o lleno, los olores molestos y los alimentos de digestión difícil o que te resulten repulsivos. No tomes alimentos fritos, ni los que producen gases, especias y grasas, bebidas con gas, café y té. No debes fumar. Realizar comidas más frecuentes, pero menos abundantes.
  • Si las nauseas y vómitos son intensos, consúltalo con tu médico. No tomes ningún medicamento sin antes haberlo informado.



VIAS URINARIAS

Durante los primeros meses de embarazo puedes notar la necesidad de orinar con frecuencia ya que el útero comprime a la vejiga. Incluso cuando está casi vacía, tienes la sensación de que está llena. Esto no puede evitarse, pero cuando pasa el tiempo y el útero crece estas molestias desaparecen.

Sin embargo, al final del embarazo la cabeza del bebé puede comprimir la vejiga y causar la necesidad de orinar con frecuencia a lo largo del día y varias veces durante la noche.

Si notas dolor o escozor al orinar, o la necesidad de hacerlo inmediatamente después de haber acabado, consulta a tu médico ya que puedes tener una infección urinaria.



APARATO CARDIOVASCULAR

Al aumentar de peso y tener que bombear sangre para dos, tu corazón realiza un gran esfuerzo, el cual, unido a la presión que existe entre algunos órganos y las venas, se ve reflejado de la siguiente forma:



Presión


Durante el embarazo baja la presión arterial, especialmente al estar acostada. Los cambios bruscos de posición como levantarte de la cama o ponerte de pie rápidamente provocan falta instantánea de sangre al cerebro, lo que se manifestará en forma de mareo, dolor de cabeza e incluso desmayo, procura hacerlo lentamente para evitar estas molestias.

También es recomendable no tomar baños con agua muy caliente, ya que también pueden colaborar a la baja de presión.



Circulación
A medida que transcurre el embarazo el útero presiona las venas de la pelvis dificultando la circulación de las piernas y favoreciendo el desarrollo de várices, hinchazón de pies o tobillos y la presencia de calambres en las pantorrillas, especialmente en los últimos meses de la gestación.

Recomendaciones

  • Evita usar ligas, ligueros o fajas apretadas
  • No permanezcas en la misma posición por tiempos prolongados, como el estar de pie o sentada por mucho tiempo, interrumpe estos periodos con algo de actividad y camina un rato.
  • Mientras estés sentada no cruces las piernas.
  • Utiliza pantimedias elásticas especiales para embarazadas.
  • Al sentarte o acostarte coloca los pies en alto.
  • Para aliviar los calambres date un masaje firme por varios minutos sobre el músculo contraído, doblando el pie hacia arriba y presionando sobre el talón.


Várices

Las várices son dilataciones de las venas que aparecen con más frecuencia en las piernas, pero también en la vulva y en la vagina. Son causadas por la compresión del drenaje venoso por el útero gestante en crecimiento, al disminuír la resistencia de la pared de las venas por la acción de las hormonas y al aumento del volumen de sangre circulante.

No suelen ser importantes, pero pueden causar sensación de pesadez o dolor en las piernas. Son más frecuentes en mujeres obesas.

Las siguientes medidas te pueden ser útiles para prevenir su aparición:

  • No permanezcas de pie o sentada durante mucho tiempo.
  • Siempre que te sea posible pon las piernas en alto.
  • Debes hacer ejercicio moderado, como paseos cortos o natación.
  • Realiza ejercicios de flexión, extensión y rotación de tobillos, con masajes a lo largo de las piernas en sentido ascendente, desde los pies hasta la raíz de los muslos.
  • Evita las ligas o cintas que compriman tus piernas. Puedes utilizar medias elásticas de compresión progresiva, si tu médico así lo aconseja.



APARATO RESPIRATORIO

A medida que avanza el embarazo el útero desplaza hacia arriba al diafragma (músculo que separa el abdomen de los pulmones) reduciendo la capacidad de expansión de los pulmones, lo que originará sensación de falta de aire, especialmente al estar acostada o al efectuar algún esfuerzo físico.
Evita actividades que te ocasionen fatiga.



PIEL

Dentro de los órganos que sufren cambios con el embarazo tu piel no es la excepción y se ve afectada de la siguiente forma:

Coloración
 
A consecuencia de factores hormonales algunas áreas de la piel se oscurecen, como las marcas del nacimiento, los lunares y las pecas; las mujeres de piel morena experimentarán con mayor intensidad estos cambios.

En la cara, sobre las mejillas y la nariz, puede aparecer el llamado "cloasma" que es una mancha de color café claro a oscuro que se intensifica con la luz de sol. No existen medicamentos para evitar o suprimir estas manchas. Evita los rayos del sol para que no se reafirmen, no trates de blanquearlas, sencillamente cúbrelas con maquillaje.

En la parte central del abdomen te aparecerá una línea café oscura que va desde el inicio del vello público hasta la cicatriz umbilical, en ocasiones se extiende hasta la boca del estómago. Generalmente comienza a notarse al finalizar el tercer mes. La piel de las areolas, pezones y genitales también adquirirán un color café oscuro intenso.

Los cambios de coloración de la piel podrán disminuir de intensidad después del parto, sin embargo, raras veces desaparecen por completo.

Textura

Existe una mayor producción de grasa durante el embarazo, por lo que es posible que te aparezcan espinillas sobre el rostro o la espalda, por lo general desaparecen hacia el final del último trimestre o después del parto.

Lávate la cara con agua y jabón neutro o de avena por las mañanas y antes de acostarte.

La mayor retención de líquidos dará a tu piel una apariencia brillante, lisa, aterciopelada y adquirirá un tono rosado debido a la mayor cantidad de sangre que circula por tu cuerpo.

Estrías

Conforme crece el útero la piel del abdomen se estira y podrá agrietarse dando como resultado la aparición de estrías; al inicio serán de color morado o rosado, con el tiempo quedarán como cicatrices o líneas blancas; rara vez desaparecen una vez que ya se formaron.

La aplicación de cremas o aceites no te hará daño, pero sirven de poco, si la piel tiene predisposición a romperse, con o sin cremas lo hará. Por otro lado, el estiramiento de la piel produce comezón y el rascarte ayuda a la formación de estrías; la aplicación de cremas ayuda a disminuirla.



CALAMBRES

Durante el embarazo se pueden presentar calambres nocturnos en las piernas, especialmente al final de la gestación.

Su causa no se conoce, pero se cree que se debe a una insuficiencia de calcio, fatiga o presión del útero sobre los nervios de las piernas.

Las siguientes medidas te pueden resultar útiles para aliviar este problema:

Evita utilizar calzado con tacones altos.

No uses ligas o cintas que te compriman las piernas.

Cuando tengas un calambre, un estiramiento inmediato, suave y pasivo de la pierna te calmará.

No hagas ejercicio físico o deporte hasta dos horas después de comer, sin embargo, es importante que estires frecuentemente tus músculos.

Utiliza medias elásticas y evita estar mucho tiempo en la misma posición.

Comenta con tu doctor, si es que no lo ha hecho, la posibilidad de tomar un suplemento de calcio.

Si los calambres se presentan muy seguido o son muy severos es importante que lo platiques con tu doctor porque se pueden deber a la obstrucción de una vena, lo cual es muy raro, pero requiere de tratamiento médico.



DOLOR DE ESPALDA

La postura y la forma de caminar se ven afectadas a medida que el embarazo avanza y el útero gana tamaño y peso. Aumentará la curvatura de tu columna en la región lumbar, tus hombros se irán hacia atrás y caminarás con las piernas y pies separados (de aquí el dicho de que una mujer embarazada camina como "pato").

Estos cambios pueden provocarte dolor en la parte baja de la espalda, localizado o con extensión a alguna de las piernas. Después de la gestación todo volverá a la normalidad. Los siguientes consejos te pueden ayudar:

Si tienes la necesidad de agacharte, no te dobles, baja flexionando las rodillas y manteniendo la espalda recta.

Para levantarte de una silla coloca un pie detrás del otro e inclínete hacia adelante desde las caderas, mantén la nuca y la espalda recta, empuja desde los pies.

Para levantar a un niño pequeño o algún objeto pesado mantén la espalda recta y dobla las rodillas.

Es conveniente que mantengas la espalda recta al caminar o al estar sentada.

Para proteger a la columna es recomendable usar zapatos de tacón bajo y evitar levantar cosas pesadas. Podrás disminuir el dolor de espalda con el uso de una faja especial para embarazadas, dando masaje sobre la región lumbar y recostándote boca arriba con las rodillas sobre cojines.

Masaje para aliviar el dolor de espalda

Requiere de la ayuda de una persona:

1. Presiona con la base de la mano la parte más baja de la espalda y realiza movimientos circulares pequeños.

2. Lleva las manos hasta las rodillas y da masaje a los muslos ascendiendo hacia la cadera.





DOLOR EN PARTE BAJA DEL VIENTRE

Los pinchazos o punzadas en la parte baja del vientre, generalmente en uno de los lados, se deben al estiramiento de los ligamentos que sujetan el útero cuando éste va creciendo. Se acentúan durante el segundo trimestre del embarazo.

Recomendaciones

No realices cambios bruscos de posición, especialmente girar con rapidez la cintura.

Cuando sientas dolor, dóblate hacia el lado donde hayas notado el pinchazo, hasta que sientas alivio.

El reposo y el cambio de posición también ayudan.



CANSANCIO

Puedes sentirte cansada durante todo el embarazo, especialmente al comienzo y al final de la gestación.

Para disminuir esta sensación:

1.Realiza una alimentación adecuada.

2.Disminuye la actividad física y reposa un momento después de la comida.

3.Evita el ejercicio y el reposo excesivo.



EDEMA

Durante los últimos meses del embarazo tus pies, tobillos y piernas se pueden hinchar, especialmente a últimas horas de la tarde y durante los meses de verano. Habitualmente desaparece con el descanso nocturno.

La hinchazón (que se denomina edema) generalmente es moderada durante el embarazo. Sin embargo, si notas que tus manos y cara se hinchan, informa a tu médico, ya que ello podría indicar la existencia de algún problema. No tomes ningún medicamento sin el consentimiento de tu médico.

Las siguientes medidas te pueden resultar útiles:

Evita permanecer de pie o sentada durante mucho tiempo. Cuando te sea posible, pon las piernas en alto y cuando reposes en la cama acuéstate sobre el lado izquierdo.

Evita el uso de ligas o cintas que compriman tus piernas. Es aconsejable el uso de medias hasta la cintura.

Realiza ejercicios con regularidad, especialmente paseos o natación.



PARESTESIA DE EXTREMIDADES

Al crecer el útero se producen cambios en la postura de tu cuerpo que pueden comprimir algunos nervios que causan una sensación de adormecimiento y hormigueo en piernas y brazos.

Consulta con tu médico, pero habitualmente es un hecho transitorio que carece de importancia y desaparece después del nacimiento de tu bebé.



CAIDA DEL CABELLO

La caída de cabello puede aumentar durante el embarazo, especialmente después del parto. No existen medidas preventivas ni tratamiento de eficacia demostrado, sin embargo, es un hecho transitorio, ya que desaparece en unas semanas.

Te puedes lavar el pelo las veces que sea necesario. Es aconsejable evitar el uso de acondicionadores y el traumatismo sobre el cabello, como el modelado y el secador eléctrico a temperaturas altas.



INSOMNIO

El insomnio es más frecuente en los últimos meses del embarazo debido a que el volumen de tu vientre te impide adoptar una postura cómoda para dormir, a la ansiedad o preocupación por tu embarazo, a los movimientos del bebé o a los calambres nocturnos de las piernas.

No tomes ningún medicamento para poder dormir sin consultarlo con tu médico. Ciertas medidas pueden ayudarte como tomar una bebida caliente al acostarte, utilizar técnicas de relajación y acortar los periodos de reposo durante el día.

Para lograr una postura más cómoda acuéstate de lado con el vientre apoyado en una almohada y coloca una más entre tus piernas.




PESO

Es recomendable aumentar un mínimo de nueve kilos y un máximo de trece en todo el embarazo, lo ideal es un kilo por mes,

Puedes perder peso en los primeros tres meses, especialmente si has tenido náuseas y vómitos. Un aumento repentino de peso puede ser causado por retención de líquidos



CAMBIOS PSICOLOGICOS



El embarazo es un evento natural y un estado de realización como mujer, en el que no sólo habrá cambios en tu cuerpo, sino también en las demostraciones de afecto, cariño y apoyo de las personas que te rodean, esto te hará sentir una serie de emociones o sentimientos "especiales" comunes durante este periodo.

No todas las mujeres se sienten de la misma manera, ni todos los embarazos en una misma mujer son iguales, depende de distintas circunstancias como el anhelo de tener un hijo, la aceptación de este embarazo por parte de tu pareja, el apoyo de personas con las que compartes temores, angustias y necesidades, tu modo de ser, las preocupaciones por problemas familiares o económicos, por el cambio en tu figura o por la pérdida de tu independencia.

Al principio te costará trabajo creer que estás embarazada, sin embargo, poco a poco irás aceptando la noticia, tu nueva imagen de futura madre y hablarás de "tu embarazo".

Para la mitad de la gestación reconocerás que existe un nuevo ser en tu interior y ahora te referirás a "tu bebé" y a "ti" por separado. Por lo regular recordarás mucho a tu mamá, intentarás imitarla en todos sus aciertos y te prometerás no repetir sus errores.



Estado de ánimo

Durante el transcurso del embarazo es normal que experimentes una mezcla de diferentes estados emocionales como alegría, tristeza, miedo, ansiedad, tranquilidad, preocupación, dudas y hasta sentimientos de culpa.

Alegría - tristeza

Te sentirás emocionalmente muy sensible, fácilmente te pondrás alegre o triste y en ocasiones no podrás comprender por qué te encuentras deprimida.

Miedo - ansiedad - tranquilidad
 

Es probable que al principio del embarazo te angusties y sientas miedo al pensar en la posibilidad de perder al bebé o por los malestares comunes de la gestación. Al final del embarazo te puede atemorizar la idea de anormalidades físicas en tu bebé, el que nazca antes de tiempo, el que no respire o llore al nacer, el no ser capaz de ser una buena madre, el cometer errores imperdonables como dejar caer al pequeño, el no poder enfrentar la tarea diaria de atenderlo y el dolor de parto.

Todos estos temores son frecuentes, no eres la única que se siente así, afortunadamente estos momentos son los menos ya que la mayor parte del tiempo te sentirás tranquila y con sensación de plenitud y orgullo. Ser madre lo trae consigo.



Incertidumbre - dudas - sentimientos de culpa

Es posible que experimentes confusión de sentimientos con respecto a tu embarazo, a tu capacidad de sobrellevarlo y a poder manejar adecuadamente las necesidades del futuro recién nacido. Puedes tener sentimientos de culpa al no aceptar el embarazo desde su inicio, porque éste te impide continuar con tu ritmo de vida, porque tú o tu pareja no desean un hijo en este momento o porque ya tienen muchos. Es importante que sepas que es un sentimiento completamente normal; el embarazo es un gran cambio y como tal genera miedo. Superarás este sentimiento a medida que avance el embarazo y al aceptar lo especial de este evento.



**Recomendaciones

Trata de entender que vives una circunstancia nueva que te modifica tanto en el aspecto emocional como en el físico y deja que tu embarazo transcurra. No te angusties, y de ser necesario busca asesoría adecuada.

Procura informarte de todo lo que sucede en el embarazo por medio de revistas, libros o cursos y cuando visites a tu médico pregúntale todas tus dudas e inquietudes. Es muy importante que aclares con él todos aquellos aspectos que te preocupan. Entre más informada estés más tranquila te sentirás, recuerda que el objetivo final de estos talleres es brindarte toda la información que te ayudará a disfrutar al máximo de tu embarazo.

Busca o procura sentir el apoyo moral y afectivo de las personas que están a tu alrededor. Es importante que convivas con tus familiares o amigos y con quienes puedas compartir tus experiencias.

Es bueno que realices actividades acordes a tu situación. Por ejemplo: leer, tejer, escuchar música y salir a caminar en áreas verdes. Te recomendamos inscribirte a un curso de preparación para el parto (psicoprofilaxis), porque entre las muchas ventajas que trae consigo, está el conocer a otras mamás que están pasando por situaciones similares a las tuyas. El platicar con ellas te puede ser muy útil.

Organiza las actividades que tendrás que realizar después de que nazca tu bebé y piensa en la persona ideal que pueda auxiliarte en ese tiempo. Te recomendamos que al final del segundo trimestre y principios del último prepares la ropa y el cuarto del bebé, aprovecha el tiempo que tengas libre para que al final no te sientas agobiada con muchas cosas. Disfruta al máximo cada detalle.





Una curiosidad: el Síndrome de la Covada

 Antiguamente, muchas sociedades primitivas practicaban un ritual que se conoce con el nombre de "covada". Este ritual, que variaba según cada pueblo y cultura, consistía básicamente en que el padre desempeñaba un papel protagonista en el momento del alumbramiento, ya fuese imitando los dolores de la mujer o acostándose en la cama -durante lo que actualmente llamaríamos el periodo posparto- donde recibía los cuidados y atenciones de los familiares, mientras la mujer retomaba inmediatamente las tareas cotidianas.
Hoy en día se habla del "síndrome de la covada" para referirse al modo en que repercuten en el hombre las ansiedades propias del embarazo y del nacimiento, y que pueden manifestarse en forma de afecciones psicosomáticas (dolores abdominales y musculares) o en variaciones del aspecto físico, como un cambio de peinado, un aumento de peso o un adelgazamiento.
 
 
 
 
Meyling Castillo & Susan Díaz
Matronas Clínica Vespucio 

 
 

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